Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis ¿Necesitas algo? Zebehar

Orfeo

08/03/2008 GMT 1

Relato de terror

prometeo @ 10:14





Él creyó que estaba soñando y la verdad es que sí, estaba en un sueño. Se encontraba en Río de Janeiro, en medio de una gran playa, solo, sin gente y vestido con el pijama. Se sentía muy extrañado al ver que, aunque intentaba despertarse, no podía. Cada vez se iba poniendo más nervioso, asi que empezó a correr en dirección opuesta a la del mar. Se iba adentrando poco a poco en una gran jungla, cuando de repente, vio a un loro que le llamaba:

 

- Javier, Javier

- ¿Quién eres tú? ¿ Cómo sabes mi nombre?

El loro que era de un plumaje rojo brillante, con algunas plumas azules, verdes y amarillas y con un gran pico negro, no contestaba, no hacía más que decirle

- Mira hacia delante. Mira hacia delante.

Javier asustado volvió a correr hasta adentrarse del todo en la inmensa jungla. Él ya sabía que estaba en Río de Janeiro porque en todas partes había un gran cartel en el que ponía

"RÍO DE JANEIRO"


BIENVENIDO A LA SOLEDAD

PROCURA NO MORIR EN EL INTENTO.




Javier no hacía otra cosa más que preguntarse "morir ¿por qué?, ¿en qué intento?

Él se extrañaba muchísimo. ¿Por qué estaba allí? ¿Qué significaba todo esto?

Se cansó de correr y se paró en seco. Se tumbó en un claro, en medio de la jungla, ya que allí parecía que iba a estar más seguro. Miró el cielo y tenía un color verde, raro que Javier nunca había visto. Tenía la sensación de que algo o alguien le observaba. Se acordó del loro y de sus extrañas palabras. ¿Qué quería decir? ¿ Por qué todo aquello le hacía sentir una incertidumbre tan grande? No sabía nada. Se volvió a incorporar y se sentó en el suelo. Había muchas hojas, palos, etc y la yerba parecía estar blandita, así que, al menos, no estaría incómodo. Se puso de pie y empezó a mirar aalrededor suyo. La verdad es que no sabía qué hacer ni a dónde ir. Pensó que lo mejor sería buscar algo de comida, pues le entraba la gusa ya a esas horas. Empezó a andar en línea recta. A lo lejos vio una gran valla que parecía separar todo Río de Janeiro y todo el horizonte en dos partes. Era altísima. Por lo menos de 300 metros de altura. Se quedó maravillado al ver semejante obra de construcción, aunque, la verdad, más que una verja parecía una valla, pero al estilo colosal. Había señales de indicación cada dos metros, a lo largo, en las que ponía

ALTO VOLTAJE

¿A QUE NO TE ATREVES?

Él cada vez comprendía menos lo que estaba sucediendo, así que chilló y chillo hasta que empezó a oir, al otro lado de la valla, unos extraños gritos horripilantes....

Comentarios

No hay Comentarios »

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>

Contactar con la autora o autor | Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis